lunes, agosto 09, 2010

algo que no deja de sonar en mi cabeza.

una vez estaba alla en mi pueblo natal, sin anda que hacer y fui a ver a gran amigo mio, quien me enseño una cancion, la cual creo un ambiente en mi increible, siento que se aplica casi perfectamente a sensaciones actuales, y la quiero compartir con todos, pues es no muy conocida, se llama Quince Abriles, del cantante Jaime Roos.

Apareciste entre la gente
los labios rojo sangre
te hacían juego con el vestido marfil
hablamos de tus quince años
del vals interminable
y del paseo del 19 de abril

Y poco a poco comprendía
que no estabas
mirándome a mi
y poco a poco comprendía
que los Beatles
no hablaban de ti
Miré sin pausa tus zapatos
mis manos escondidas
se atormentaban por abrazarte
toda la gente que bailaba
yo esperando el momento
más oportuno para sacarte

Y bien sabía que mis vueltas eran falsas
no lo iba a intentar
otro cumpleaños que miraba de reojo
sin saber bailar
y tus encantos continuaban
a pesar de mi esfuerzo
por refugiarme en “i´m fixing a hole”

Y los galanes del liceo
llevaban con soltura
a sus parejas girando en un rock and roll
y quince abriles se van yendo temblorosos
de mi corazón
y los destellos de tu tiara se confunden
con esta canción
Y las columnas de la pista se derrumban
de desolación
y los amores imposibles se sumergen
en esta canción.

Jaime Roos.

domingo, agosto 08, 2010

Bitacora día 2, una historia que se quizo contar.

Saludos mis estimados No Lectores, hoy me siento en la suerte, o tal vez desdicha, de tener algo digno de ser contado, pongámoslo en terceras personas y nombres alterados a fin de evitarnos confesiones:


Había una vez un joven llamado Cesar Ernesto, fue a pasar sus vacaciones a su pueblo natal, en ámbitos de aburrimiento y de fortuna, le hablo una chica a la que llamaremos Jana, era una antigua amiga suya que conoció en un evento de su escuela, pero que se habían distanciado, y lo invito a su aniversario. Poco hablaron en esa noche, pero fue oportuna ocasión para restablecer la amistad, el joven e ingenuo cesar Ernesto, siguió hablándole e incluso se frecuentaron mas, lograron mayor confianza e incluso se llegaron a ver casi diariamente.

Jana era una de esas chicas, que tienen el, creo yo, defecto de hacer pensar que pues les interesas más de lo que le interesa cualquiera. Pero tanto hablaban y hablaban, veíanse y veíanse que Cesar Ernesto pareció haberlo olvidado. Hasta que pues el tiempo pasó tan deprisa que casi uno no lo notaba y a la vez el cándido cesar Ernesto sintió vivir más que nunca en esa reducida temporada. A pronta vista, llego, como ha de ser, la hora de despedida, y muy oportunamente, habría una especie de despedida grupal en el pueblo y todos irían a bailar. ¡Es el momento! Pensó el insólito joven, y al parecer ella había pensado igual, pudieron es cierto compartir una pieza, pero fue demasiado veloz, tan veloz que hasta uno dudaría si ocurrió de verdad, pero quedaron para volver a compartir unas canciones. EL joven, se esperanzo y la espero y busco, pero se topo con que Jana giraba a razón de otro chico, lo paso por alto, pero fue después otro y después otro con el que bailo al parecer milenios, el joven clavo su mirada en la pareja como si su vida dependiese de ello, pero era en vano, Cesar Ernesto y Jana no cruzaron miradas, y en un descuido Jana desapareció, y Cesar Ernesto no volvió a verla, ahora Cesar Ernesto alista sus maletas pues ha de volver al lugar donde el destino le ha llevado a vivir, pero con un enojo enorme tal vez porque Jana es de las que hace que uno piense mil cosas y al final no esté certero de ninguna, tal vez porque sabe que no podrá fruncir el seño cuando Jana le hable, tal vez porque la historia termine junto a estas palabras, cándido cesar Ernesto sufrió las mil y una confusiones de Jana, intrépida Jana que parece solucionar todo con una sonrisa. He aquí un típico caso de un algo que paso y solo lleva a pensar en que si en realidad pasó o solo uno lo interpretó así, y en no poder esperar por ver que pasará.

Atte. Bocanegra.

lasonrisadejana.

sábado, agosto 07, 2010

Dibujos Bocanegra, Slash (Guns N' Roses)

estoy seguro que todos ustedes mis No Lecotres, lo recuerdan por su participarcion en Guns N' Roses.

viernes, agosto 06, 2010

jueves, agosto 05, 2010

Bitácora Dia 1: Inicio y cambios.

Saludos mi queridísimos No Lectores, hoy, un día casi tan normal como quien les habla, hice una breve visita a mi vieja escuela, y en la charla con uno de mis educadores, me mostro su escritos plasmados en un blog, por el que incluso vote en esa famosa encuesta, dígase de paso mi blog no está participando, al instante siguiente recordé éste, mi blog, que se hallaba ya hoy triste y olvidado, tarde unos largos momentos en pensar como darle unos impulsos de vida, hasta que note que la respuesta se hallaba en el mismo título, “bitácora”, lo cual pues debe ser algo así como un registro de lo diario que vive un viajero, y de lo cual este blog pues no tiene nada, y además sentía que mi blog casi ya no me pertenecía, me exigía una enorme perfección, que casi ya no podía ni escribir sin miedo al rechazo, que tonterías! Así es mis estimados no lectores, por eso ahora en adelante, mi blog tomará un nuevo rumbo, y es éste el de una Bitácora como su nombre lo dice, llevando un extracto de mis días, lo por lo menos lo único interesante de ser contado, y para ello, empecemos con un pequeño gran cambio, pues ya no seré mas Cesar Ernesto, siento ese nombre no me pertenecía, de hoy en adelante, Bocanegra, o el Bocanegra, a su gusto pues yo aun no me decido, por el momento me despido mis militantes No Lectores, saludos y como se despedía Alicia en el libro “pregúntale a Alicia” quien fue mi inspiradora: ¡Hasta la vista!


Atte. Bocanegra

P.D: Seguire escribiendo poemas, pues que fuera de los Cantares del mio Cid sin sus amados versos.

domingo, mayo 09, 2010

Uno a Mamá

Oye Madre, te saludo,
que en este Mayo sabor dispar,
me cuesta mucho poder centrarme,
siento haber perdido la cabeza,
pero vamos, tú por mí, perdiste más.

Oye Madre, Discúlpame,
Discúlpame por todas esas noches donde te hice interrumpir el sueño,
desde mis primarios llantos hasta mis últimas zagales huidas.
Discúlpame por mis pasadas cuestiones a tu palabra,
es que a veces el "es porque te quiero" suena a acostumbrado escape,
pero ¡vaya que acertabas! Disculpa mi soberbio fallo.
Y disculpa este mísero poema, que es solo un intento de decirte lo que siento

Oye Madre, te quiero
Y no porque ha de quererse a una madre
Y no por lo que hiciste conmigo,
pues cualquiera puede ser madre,
pero tú, tú hiciste las cosas de una única y especial manera,
que me haces sentir certeza, cuando digo " te quiero mama"

Oye Madre, te extraño,
te extraño, porque es cierto, el tiempo nos ha alejado,
es cierto, el tiempo nos ha probado,
ya no puedo verte todos los días,
y a veces pienso en si volveré a cantarte,
pero sabes, madre?
Hemos aprendido a burlarnos del tiempo
y reír de su amiga Distancia,
Que suelo pensar en lo poco que falta
para volver a darte un abrazo y decirte "ma".

Oye, madre, vamos, dejémonos de esquemas
Feliz día, Mama, te amo, pero vamos, no me vayas a llorar.

                                                          Atte.  Bocanegra

lunes, abril 26, 2010

Senectud

Recuerdo cuando era un niño, estaba sentado con Mamá en la mesa, creo comíamos tallarines, y hablábamos de la vida. Después de un pausado silencio de temprana meditación, recuerdo decir: "Mamá, yo no quiero crecer".


Hoy, caballeros (y discúlpenme las damas), me siento el peor de los cumplidores.
Me siento el que una vez fue lozano vástago, y hoy se halla un vetusto montón de corteza.
Me siento cualquiera de esos ajados Bens, que no hacen más que impedir que otro estaciónese allí.
Recuerdo cuando era joven, yo reía mucho, ahora parezco haberlo olvidado; recuerdo cuando era joven, hablaba mucho, ahora opte por presenciar y por algún motivo los Generales de mi garganta me prefieren taciturno.

Me agradaba bastante cantar, y acompañarme de algún instrumento, hoy suelo tararear. A veces me entusiasmo y se me escapan unos versos, pero lo sé, debo parar, pues quien quiere un viejo recitando antigüedades.

Me gustaba ser un niño, podía saborear cantidad de golosinas, podía acostarme a más de las 21:00 horas y sentirme más logrado, un paso más adelante; podía correr y brincar, podía reír y patalear.

A diferencia de hoy, que siento que cada paso, es solo darle la noticia a mis vertebras, de que el descanso fue un cruel embuste; y que cada uno de mis llantos, es la pena de mis recuerdos, y el recuerdo de mis alegrías.

Me gustaba ser un joven, y vestirme con algo más loco cada día, hoy pareciese que nosotros los ancianos tuviéramos un uniforme definido, y el gris haberse establecido como el color de nuestro blasón.

A veces siento que las paredes de mi alcoba caerán sobre mi semblante, y que por algún motivo las palomas no quieren ya hablarme más. Disculpen, disculpen mis insólitas confesiones, pero es que a veces pienso que al escribir hablo con alguien de confianza, será tal vez que estoy más viejo, será tal vez que estoy más loco, pues no debo olvidar citar lo que mi "buen amigo" el Doctor, llamaba: "locura senil".

Por supuesto se, uno de estos días me visitara una antigua amiga, una antigua deudora, vestida tal vez mas formal de lo que yo hiciese, con sus respectivas capucha y guadaña, oye Parca! no te aflijas, que este viejo es más sensato cada vez.

Ahora creo tener el peor de los defectos: soy un viejo de alma rapaz, y suelo entusiasmarme con facilidad, como ahora, mírenme, quien quiere oír los problemas de este viejo, quien quiere oír los sueños de este niño.

                                                    Atte. Bocanegra



(La Foto pertence a Kimbertrancanut, a el todos los derechos)